martes, 25 de octubre de 2011

Siento.


Me encuentro sentada en el bosque, en la forêt de l'oubli, me siento trastornada, estoy con la mente en blanco, no le tengo miedo a nada, duermo tranquila, pero hay algo que me rodea donde quiera que vaya. Me corroe la soledad, me envuelve el vacío, me siento olvidada.
Hoy no me siento triste, tampoco siento melancolía y no siento dolor, pero acepto que no me siento bien estando como estoy, me cuesta distinguir los momentos que vivo en el tiempo, no sé si dormí hace una hora o la semana pasada. Paso más tiempo con amigos, ¡me gusta! pero no puedo llenarme. Yo quería estar como estoy.
Mis manías cada vez son más, mis oídos están aturdidos, mis palabras casi no salen de mi boca, mi frialdad viene y va, las melodías me sacían, y me siento sola.
Hace tiempo que quiero escribir algo que salga realmente de mi corazón, y me frustra no poder hacerlo, siempre trasmití mucho dolor desde lo que escribo, ahora nisiquiera puedo hacerlo, no me salen las palabras, me cuesta hacer lo que realmente me gusta, eso que necesito para descargarme. No siento que las cosas brillen, pero no es porque él se fue, no encuentro motivos. Necesito querer, cuidar, respetar a alguien en particular, no quiero apresurarme, pero quiero sentirme llena, con amor, sin sueño, animada, con nervios. Me siento como un máquina que no tiene fuinciones, como una escoba con sus cerdas desgastadas, como una hoja vieja y amarilla, me siento tan rara, nunca me sentí así antes. Me gusta la locura, la raresa, lo imposible, lo que no tiene explicación pero esta vez quiero al menos saber porque no puedo ser quien era antes.

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